TOMÁS ESPINA

17 diciembre, 2015 14:09

Tomas Espina

Ya fui mujer es una exposición individual de Tomás Espina en el Centro Cultural Recoleta con el auspicio del Banco Ciudad. Las obras que se presentan operan en cuatro niveles diversos, que se distinguen por cómo y cuándo se podrían manifestar o usar esas imágenes en relación a procesos de revelación y transformación.
Las acuarelas. 114 acuarelas sobre papel. Realizadas entre mayo de 2012 y julio de 2015. “Las acuarelas aparecen como figuras en un estadío embrionario y primitivo. Es lo humano en estado de descomposición, en su estado más puro e incivilizado. La figura aparece de los propios fluidos que exhala. Y a su vez se disuelve en esos fluidos en un estadio de trasmutación, limpieza y purga, donde lo humano debe disolverse en los ciclos naturales para reanudar su compromiso con la vida en sociedad”.
Los sólidos platónicos. 95 dibujos de carbonilla sobre papel. Realizados entre agosto y diciembre de 2015. “Los sólidos platónicos son una construcción racional, la imagen del intelecto, del saber heredado de la civilización”.
Las geometrías sagradas. Dibujos a partir de la sustracción de polvo sobre una mesa. Realizadas una semana previa a la inauguración. “La geometría sagrada es la imagen de lo invisible, de lo que aparece cuando la imagen desaparece. Y a medida que se despliega une todos los puntos que en apariencias están desconectados. La geometría sagrada no tiene límites y trabaja en el plano de lo indiferenciado. Los sólidos platónicos en cambio están construidos por límites. Son la híper visibilidad del pensamiento abstracto. El trofeo de la civilización occidental. Allí donde la geometría sagrada se expande y abre, los sólidos se cierran en sí mismos. Pero a su vez son una forma sin contenido, son contenedores de vacío. Son el útero de la civilización. La máscara sin rostro”.
Las máscaras. 40 máscaras de arcilla sobre un mobiliario con estanterías. Realizadas entre Julio y noviembre de 2015. “Las máscaras aparecen como el aspecto social de lo primitivo y lo salvaje. El busto (símbolo de lo civilizado, del patriarcado) se traviste de salvaje. Ese gesto que aparece en el tiempo del carnaval (en el tiempo fuera del tiempo, donde los demonios se desencadenan) es también el momento de purga y transmutación, donde lo humano religa sus vínculos con lo sagrado. Allí es donde se llora a los muertos y se prepara el ánimo para reiniciar un ciclo más en el mundo de los vivos, en la vida en sociedad. Sin embargo, aquí las máscaras están presentadas en una repisa, es decir fuera de su ambiente natural. Es el momento antes o después del rito de transmutación. Están al asecho, en el umbral”.
Las citas son todas de Tomás Espina. La muestra cuenta, además, con la asesoría curatorial de Javier Villa, que repregunta a Tomás:
¿Qué es aquello que buscás, aquello que está fuera del tiempo?

Es el tiempo ritual, donde las leyes y normas del tiempo lineal desaparecen y se purgan las heridas producidas por el roce en sociedad. Para muchas culturas ese momento acontece en un periodo determinado del año, es decir, está ritualizado. Y es donde lo reprimido se desencadena. Creo que el arte tiene también la capacidad de producir disrupciones en las normas y en la idea de tiempo; es un gran condensador, tiene la capacidad de comprimir y expandir el tiempo y, en cierto grado también como en los rituales primitivos, se manifiesta en un tiempo fuera del tiempo.

¿Mirás hacia atrás o hacia adelante? ¿Hacia dónde mirás?

La respuesta inmediata que me sale es que miro hacia adentro. Pero es como no decir nada. Porque cuando miro adentro descubro que no hay nada, y cuando miro afuera tampoco hay nada.
Pero siempre pasa algo cuando el afuera entra y viceversa, en ese trayecto pasa todo. A veces tiene forma de atrás y a veces de adelante. Uno puede apretar REW o FFWD y en el fondo son lo mismo. Es la disyuntiva del ciclope. Un guerrero de un solo ojo que avanza hacia adelante, pero su único ojo mira solo al pasado.

¿Qué se puede encontrar en el umbral entre una forma no reconocible y aquello que empieza a aparecer?

Creo que todos los umbrales son una forma de no tiempo, un paréntesis, un tiempo paralelo. En cierto modo ese traslado es una forma de suspender el tiempo.

¿Lo amorfo es siempre embrionario o puede ser también apocalíptico?

Se tiende a pensar que el Apocalipsis es lo que siempre está por venir en cualquier momento. ¿Y si en realidad viniéramos del Apocalipsis? ¿Y esa constante sensación de que está por avecinarse no es más que las ganas de volver al vientre materno? Al dolor del parto, por ejemplo.

¿Cuándo fuiste mujer?

El título de la muestra no hace referencia a un hecho específico. Me gustaba la idea de un título que funcionara en dos planos a la vez. Uno esotérico; como una forma de iniciación en algún rito pagano o carnavalesco, o que hiciera referencia a vidas pasadas que se me revelaron. Y, por otro lado, una lectura exotérica o política que tuviera que ver con mi propia experiencia como artista y el rol que ha jugado la mujer en mi vida; mi madre, la madre de mi hijo, las artistas que admiro y me influencian. Incluso mi propio bautismo como artista en S/P&S/T de 2001.

¿Qué relación construís con los objetos de esta exposición?

Mis trabajos guardan una fuerte relación entre el material y la imagen – y los desquicios que esa relación puede originar. El objeto como tal nunca aparece en estos últimos trabajos, podría decir que aparece en forma de talismán o reliquia. Es como si estos objetos hicieran visible lo que trataba de ocultar en mis trabajos anteriores.

Centro Cultural Recoleta
Junín 1930, Ciudad de Buenos Aires
Inaugura el 17 de diciembre a las 18 hs en sala J. Cierre de la muestra 28 de febrero.

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