Fundación Proa inaugura la exposición “Thomas Demand: El tartamudeo de la historia”, la primera retrospectiva en la Argentina dedicada al reconocido artista alemán.
La muestra reúne más de sesenta obras -fotografías de gran formato, videos y wallpapers– que recorren tres décadas de una práctica situada entre la escultura, la fotografía y el arte conceptual con la curaduría de Douglas Fogle.


Luego de su presentación en instituciones como el Jeu de Paume de París y el Museum of Fine Arts, Houston, la exposición desembarca en Fundación Proa con un recorrido que permite comprender una obra tan única como oportuna, dado el inmensurable volumen de imágenes que hoy circula a diario por las diversas plataformas de difusión.
El artista trabaja con un método muy personal: parte de fotografías publicadas en diarios, revistas, archivos e Internet sobre episodios emblemáticos de la historia para reconstruir esos espacios a escala real utilizando únicamente papel y cartón. La sala de control de Fukushima tras el tsunami de 2011, el refugio de Edward Snowden en Moscú, la oficina de la Stasi en Berlín Oriental, el dormitorio universitario de Bill Gates y el cuarto de hotel donde cenó Whitney Houston por última vez. Sin mostrar nunca personas, estas arquitecturas vacías conservan las huellas de acontecimientos que permanecen grabados en la memoria colectiva. Una vez terminada la construcción de las maquetas, Demand las fotografía y luego las destruye. La imagen final es el único vestigio de un proceso que al artista puede tomarle meses de trabajo artesanal.


“Hago esculturas de cartón, las fotografío y luego ya no las necesito. Reflejan algo que quizás hayas visto antes. Se basan en imágenes que conocemos de las noticias, del cine o de la historia. Lo que ves es una copia de una copia, algo familiar pero nunca del todo confiable”, dice el artista.
“Todos conocemos el Despacho Oval o el escondite de Saddam Hussein aunque nunca hayamos estado allí. Compartimos esas imágenes globalmente. La memoria colectiva es como un maravilloso bloque de mármol del que puedo hacer mis esculturas”.

En un momento histórico atravesado por la circulación incesante de imágenes y el desarrollo de la inteligencia artificial, la obra de Demand reivindica la construcción manual y el tiempo como parte esencial de la obra.
“Mi fotografía lleva meses. Esa lentitud le da profundidad y revisión. La pantalla siempre miente; hacer algo con las manos produce una experiencia distinta de la realidad”, afirma.
SOBRE LA EXHIBICIÓN
Mediante núcleos temáticos que dan cuenta de los distintos intereses y periodos de su vasta producción, la selección de obras sitúa al visitante frente a escenas extrañas pero familiares a la vez en las que la precisión de la fotografía convive con la fragilidad del papel, poniendo en crisis la idea de documento y la aparente objetividad de la imagen. De manera ineludible, cada una de las imágenes realizadas por Demand induce al espectador a la duda: ¿Qué recordamos realmente de los acontecimientos históricos? ¿Cuánto de esa memoria es alimentada por la experiencia y cuánto de las imágenes que consumimos a través de los medios?

Imágenes en movimiento
En un laberíntico cortinado rojo, la sala principal de Fundacion Proa exhibe el video Pacific Sun (2012), una obra de animación stop motion en la que el artista recreó minuciosamente un video de YouTube del interior de un crucero atravesando una turbulencia extrema. Volviendo a la grabación de momentos espectaculares de la vida cotidiana que ahora circulan sin cesar en Internet, esta obra reúne todos los temas que interesan a Demand.
“Thomas Demand: El tartamudeo de la historia” presenta un recorrido a lo largo de la carrera del artista, abarcando áreas fundamentales de su obra. Sus Uncanny Histories (Historias inquietantes) son fotografías a gran escala de escenarios anónimos, pero de gran relevancia histórica. Estas, al igual que toda su práctica, ponen de manifiesto su compromiso con la memoria personal y colectiva, así como con cuestiones de originalidad, reproducción, trabajo manual y materialidad. La serie Dailies (Diarios), de menor escala, se construye a partir de imágenes tomadas con su teléfono y exploran los misterios de la vida cotidiana.
La fascinación de Demand por las formas arquitectónicas es evidente en los Model Studies (Estudios de modelos), que documentan maquetas de papel creadas por arquitectos y moldes de vestidos cortados por diseñadores de moda, así como en el uso de empapelados de su propio diseño.
Su compromiso con la imagen en movimiento cobra protagonismo en dos fascinan tes exploraciones cinematográficas en stop-motion.
Thomas Demand también ha concebido el diseño de la exposición como una parte integral de su enfoque de la producción artística. Con su uso arquitectónico de empapelados y estructuras temporales, crea un entorno inmersivo para el espectador en el que la imagen y el mundo colisionan.
Durante la conferencia de prensa, ante la presencia del artista, curador y periodistas, Adriana Rosenberg, Directora de la Fundacion Proa, se dirigió al fundador de la FEP (Foundation for the Exhibition of Photography) Todd Brandow, para expresar el interés en nuevos proyectos en colaboración que involucren la producción de los fotógrafos argentinos para contribuir a la difusión internacional de algunos de ellos.


La exposición inaugura el sábado 22 de agosto a las 15 hs. A lo largo de los próximos meses habrá recorridos especiales junto a artistas y críticos, nuevos Encuentros de Reflexión, además del ciclo de cine y otros programas que aproximan a los temas que atraviesan la exhibición: la construcción de las imágenes, la cultura visual contemporánea, la memoria y nuestra manera de relacionarnos con aquello que vemos. A esto se suman las propuestas educativas de Proa pensadas para diferentes públicos.
La idea es que la exhibición no se agote en una única visita, sino que cada una de estas propuestas abra nuevas formas de entrar en el universo de Demand y de pensar las imágenes que forman parte de nuestra vida cotidiana.
Pedro de Mendoza 1929,CABA.












