Precursores de la abstracción
La primavera europea nos llevó al Museo K20 de Düsseldorf, Alemania, donde se exhibe la muestra de Hilma af Klint y Wassily Kandinsky “Sueños del futuro”.

Dos grandes artistas considerados, hoy en día, precursores de la abstracción occidental: por un lado, Wassily Kandinsky (1866-1944), el pintor ruso, cofundador del “Jinete Azul” en Múnich y profesor de la Bauhaus de Weimar; Dessau. Por otro lado, Hilma af Klint (1862-1944), la artista sueca, cuya obra visionaria fue redescubierta recientemente y desde entonces ha inspirado a un gran público.


El recorrido avanza en la evolución de ambos artistas en un período signado por la guerra y nuevos descubrimientos científicos, desde ese lugar, las pinturas tenía como objetivo inspirar nuevos pensamientos y emociones. Hilma af Klint y Wassily Kandinsky soñaron que su pintura innovadora podría transfigurar a la humanidad.
En su opinión, las ciencias naturales habían demostrado esta capacidad de cambio. Físicos como Marie y Pierre Curie habían demostrado que los átomos podían dividirse. Los Curie también lograron la desintegración de los elementos mediante la radiactividad. Por lo tanto, fuerzas invisibles podrían provocar grandes cambios. Af Klint y Kandinsky también se inspiraron en nuevos movimientos ideológicos como la Teosofía y la Antroposofía. Las divisiones políticas, crisis y guerras que caracterizaron los comienzos del siglo XX reforzaron su percepción. Se necesitaba un nuevo espíritu. La pintura abstracta fue una expresión de esto.


La exposición se centra tanto en las similitudes como en las diferencias. Af Klint y Kandinsky vivieron casi al mismo tiempo y se formaron en academias de arte antes de dedicarse a la pintura no objetiva. Ambos tenían cuarenta y cinco años cuando crearon sus primeras obras maestras abstractas, independientemente el uno del otro, y ambos querían hacer mucho más que inventar un nuevo estilo de pintura. Vieron el comienzo de un movimiento social generalizado, hacia el cual el arte abriría el camino.
Af Klint creó su primera serie abstracta en 1906/7, mientras que Kandinsky pintó sus primeras abstracciones en 1910/11. Ambos rompieron con el arte figurativo en el que se habían formado. Consideraron que su pintura no representativa era un avance con visión de futuro.


Durante mucho tiempo, la recepción de sus respectivas obras por el público fue muy diferente. Wassily Kandinsky ya tuvo éxito en vida. Sus pinturas y escritos han influido en generaciones de artistas. Por el contrario, la fama póstuma de Hilma af Klint llegó con mucho retraso. El punto de inflexión para ella no llegó hasta el siglo XXI. Su retrospectiva en el Museo Guggenheim de Nueva York en 2018 batió todos los récords.


Se destacan las series de “San Jorge y el dragón” del cual cada uno hace su interpretación del relato bíblico, dando lugar al movimiento “Der Blaue Reiter” (El jinete azul) en 1912 del cual Kandinsky fue fundador junto a Paul Klee, Gabriele Münter y otros.
Para ambos artistas, el cazador de dragones encarnaba muchas cosas a la vez. Un luchador contra el academicismo y el materialismo. Alter ego, amuleto de buena suerte y santo patrón. Su fuerza procedía de su fe y su espíritu venció la materia. Esto lo convirtió en un modelo a seguir para la pintura espiritual.
En este recorrido por las 120 pinturas al óleo, acuarelas, gouaches y dibujos, ofrece la primera oportunidad de ver el trabajo de estos dos artistas juntos en las amplias salas del K20 en Düsseldorf.

Hilma af Klint y Wassily Kandinsky “Dreams of the Future”, desde el 16 de marzo hasta el 11 de agosto 2024.
Grabbeplatz 5
40213 Düsseldorf, Alemania













