El 3 de septiembre a las 18 hs las artistas Susana Barbará y Viviana Berco inauguran la muestra «Tan lejos, tan cerca» en el Palacio de la Libertad, sala 606, piso 6 (Sarmiento 151, CABA).

Una exposición que invita al espectador a detenerse y sumergirse en los fragmentados paisajes de la memoria.
“Buscar paisajes que todavía no hemos ofendido,
Wener Herzog
planetas que aún no existen,
paisajes soñados.”

En palabras de la curadora Acosta, «Las salas expositivas se abren como un paisaje donde el tiempo parece detenido como si fuese el encabezado de un guión cinematográfico: exterior, interior, día o noche; la trama se diluye en un clímax visual y sonoro. Las artistas Viviana Berco y Susana Barbará, plasman en el lenguaje audiovisual sus obsesiones estéticas sumergidas en una sonoridad enrarecida.»


Viviana Berco dice en su texto de obra sobre Memorias del frío y Perros: “la naturaleza se convierte en un reflejo de la incertidumbre y la fragilidad humana, nos enfrenta al desafío de sostenerla y cuidarla.”

La relación de aspecto 2.35:1, conocida como Cinemascope, muestra una espectacularidad en la que podemos corporizar la gélida Alaska mientras unos ladridos suben desde el piso e invaden la sala.


En oposición, Susana Barbará con sus piezas Dulces Caudales, Google Earth y Fósiles Futuros describe: “donde alguna vez hubo un espejo, hoy sólo queda la memoria sedimentada en la tierra”. Los videos y las esculturas construyen en la sala una especie de bioma, y palabras como isohípsa o isóbatas desnudan una geodesia en constante cambio.

Niall Stokes, editor de Hot Press, dijo en 1993 sobre un icónico tema de U2: «la acción ocurre en un curioso paisaje onírico en el que nada parece seguro excepto la incertidumbre misma». Quizás la sala nos susurre: “Stay (Faraway, So Close!)”
Desde sus primeros trabajos, la obra de Viviana Berco recurre a la memoria cuestionando las narrativas del pasado y del presente.
En esta oportunidad, Viviana utiliza el video para recorrer imponentes escenarios naturales en un viaje a lo desconocido, en alusión a la búsqueda de lo oculto en lo profundo de nuestra conciencia y en el pasado colectivo de la humanidad.

“He incorporado el paisaje, lo que me obliga a detenerme en esta acción, poco habitual en estos tiempos, introduciéndome en el mundo de la contemplación. No pretendo una narrativa clara. La obra no explica. Es un territorio donde los fragmentos se disponen como restos que invitan a una contemplación activa e íntima.” agrega Viviana Berco
Por su parte, Susana Barbará, juega en el campo de las nuevas tecnologías recurriendo a la instalación, el video y la fotografía explorando a través de Google Earth el cambio constante de la topografía planetaria.


“Mi labor artística no tiene un método fijo. El trabajo sonoro de mis obras ha pasado por distintos estadios. Puedo generar a partir de una idea, un concepto, un texto o bien la imagen surge tan fuerte que es inevitable plasmarla. Cuándo nace una imagen me apodero de ella. Estoy atenta a sumergirme en El Aleph de infinitos mundos que se abren”, acevera Susana Barbará.














