En esta obra, Leonel Luna se inspira en “El despertar de la criada” pintada en 1887 por Eduardo Sívori considerada, en su momento, un escándalo social al exhibir el cuerpo desnudo de una mujer trabajadora de clase baja, en su humilde dormitorio. Por medio de la cita, Leonel Luna rescata el carácter épico de nuestro presente resignificando los episodios que signaron la construcción de nuestra Nación.
Volver al barro
Lucio Fontana en Venecia La Peggy Guggenheim Collection revisita la obra del artista argentino desde su producción cerámica: un territorio...













